Historia de una casa rural

En un inigualable entorno en la Serranía de Cuenca, se encuentra Yémeda, un pequeño pueblo en el que podemos encontrar un auténtico refugio frente al ajetreado ambiente urbano.

Río cabrielUbicada en un valle, con vistas a un antiguo balneario, rodeada de campos de cereal y girasoles se encuentra esta magnifica casa rural cobijada por pinares y parajes que harán de su estancia un verdadero espacio de desconexión y disfrute.

En este entorno, encontrará esta casa rural tan peculiar, La Barchilla.

La Barchilla

El nombre de la casa tiene origen en una antigua medida de cereal por la similitud de su forma con la de la casa. Desde que entramos en La Barchilla, podemos ver que no se trata de una casa típica: su estructura alargada nos da una idea de cómo fue su origen. No existen datos de la fecha de construcción pero se le data sobre 1700. En aquella época, los padres repartían su herencia a los hijos, haciendo divisiones de su casa.

Descanso garantizado en La BarchillaPoniendo muros a lo largo y abriendo nuevas puertas, se iban alojando las nuevas familias de los hijos.

La Barchilla ha tenido buena suerte ya que cuenta con una planta de 60 metros más el patio (corral en su origen) y una cámara con estupendas vigas.

La reforma acometida pretendía reforzar las paredes y techos, aislar y modernizar las zonas. También se decidió sacar más provecho a la antigua cámara, haciendo 2 baños y sobre ellos, un encantador altillo.

Los nuevos suelos de madera maciza con su crujir e inevitables desniveles, aportan calidez y rusticidad.a la zona de descanso.

La remodelación del patio de La Barchilla resultó muy gratificante dado que al derribar las cuadras de cerdos y gallinas, conseguimos visualizar las posibilidades que ofrecía. El verde perenne de las hiedras y la elegancia de las hortensias aportan todo lo que deseábamos para esta zona de exterior que nos dirige al porche con barbacoa.

Otro elemento clave ha sido la fuente de piedra de toba, típica de la zona que ofrece un suave pero constante murmullo de agua. En la zona de estar encontramos el salón con un gran sofá de 3 metros, balancines tipo lactancia y dos asientos típicos para acercarse a la chimenea.

La Barchilla - InteriorSi seguimos avanzando llegamos a la cocina office con una mesa extensible de madera maciza rodeada de sillas recuperadas y restauradas por la dueña. La vitrina, también restaurada, sirve de vajillero. En la cocina disponemos de menaje y electrodomésticos para el uso cotidiano.

Un bonito rincón con colección de lecheras decora un extremo y el aseo de cortesía, diseñado por los propietarios, aúna los elementos típicos de la zona: piedra y madera.

La ubicación de La Barchilla la hace idónea para la practica de distintas actividades como micología, excursiones, pesca, caza, senderismo, visitas culturales, gastronomía, rutas de montaña, ciclismo, observación de flora y fauna, y muchas más.

El interior como se ha detallado, ha sido diseñado y decorado en su totalidad por los propietarios, que han querido transmitir el gusto por los detalles, la rusticidad y todas las comodidades que se requieren hoy en día.

Esperamos que sea de su agrado !

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